Jesus Arriaza
Poeta recién llegado
Vivo odiando el sinsentido de buscarte,
ajustándome al cuello el lazo que nos unió,
que se me vaya el tiempo esperando,
queriéndote más de la cuenta.
Vivo odiando el recuerdo y su insistencia,
de retratarte cada tanto en mi nostalgia,
de esculpir con el aire tu perfume cada que imagino,
que te pasas por mi vida otra vez.
Vivo lamentándome y siendo testigo,
de que cada noche me parezco,
irremediablemente roto, incompleto,
arrebatado de mi propia existencia.
Vivo pidiendo a quien sabe quién,
volver los días atrás hasta encontrarte,
aunque fuera por un instante,
aunque fuera, una última vez.
ajustándome al cuello el lazo que nos unió,
que se me vaya el tiempo esperando,
queriéndote más de la cuenta.
Vivo odiando el recuerdo y su insistencia,
de retratarte cada tanto en mi nostalgia,
de esculpir con el aire tu perfume cada que imagino,
que te pasas por mi vida otra vez.
Vivo lamentándome y siendo testigo,
de que cada noche me parezco,
irremediablemente roto, incompleto,
arrebatado de mi propia existencia.
Vivo pidiendo a quien sabe quién,
volver los días atrás hasta encontrarte,
aunque fuera por un instante,
aunque fuera, una última vez.