jorgeluis
Poeta fiel al portal
MAS QUE PALABRAS PARA UNA MADRUGADA
Escucho las suplicas
de los llantos
que no tienen cuna.
La palabra agradecida
de quien no puede
valerse por si mismo,
el silencio cabizbajo
del parado.
Añoro aquella fiesta
que no suena entre bombas
y bandidos.
Intuyo la flema
déspota, cobarde y vanidosa
del vil tirano
que oprime al pueblo,
el obrar malvado
de unos y de otros y de tantos
que no saben ser humanos.
Siento el aliento
de los perseguidos,
huelo la desolación
del preso,
la sangre del herido.
Porque no estais solos
estoy con todos vosotros,
sin sentir ajeno
sufrimiento alguno.
Allá donde esté el dolor
estará mi canto
sin descanso,
arriba o abajo,
en el estertor y en la lluvia,
en el azul del mar,
en la aterida madrugada.
Y pongo de centinela el alma
padre y seña de las palabras
que hornea mi corazón
trepando hasta la garganta.
Hacedme caso y oireis
vibrar los dones de la esperanza,
cantar al gallo
y, volar a los ruiseñores.
espantad las tinieblas,
buscar por imposible que sea
la alegría,
mientras que yo le pido a Dios,
que si tengo que morir,
que sea matando,
la injusticia y el rencor.
Escucho las suplicas
de los llantos
que no tienen cuna.
La palabra agradecida
de quien no puede
valerse por si mismo,
el silencio cabizbajo
del parado.
Añoro aquella fiesta
que no suena entre bombas
y bandidos.
Intuyo la flema
déspota, cobarde y vanidosa
del vil tirano
que oprime al pueblo,
el obrar malvado
de unos y de otros y de tantos
que no saben ser humanos.
Siento el aliento
de los perseguidos,
huelo la desolación
del preso,
la sangre del herido.
Porque no estais solos
estoy con todos vosotros,
sin sentir ajeno
sufrimiento alguno.
Allá donde esté el dolor
estará mi canto
sin descanso,
arriba o abajo,
en el estertor y en la lluvia,
en el azul del mar,
en la aterida madrugada.
Y pongo de centinela el alma
padre y seña de las palabras
que hornea mi corazón
trepando hasta la garganta.
Hacedme caso y oireis
vibrar los dones de la esperanza,
cantar al gallo
y, volar a los ruiseñores.
espantad las tinieblas,
buscar por imposible que sea
la alegría,
mientras que yo le pido a Dios,
que si tengo que morir,
que sea matando,
la injusticia y el rencor.