danie
solo un pensamiento...
En una cama de fecundo heliotropo
delira y se excita mi húmeda anatomía,
fantaseo con el busto de la orgía
untada en la cresta del hisopo.
Sueño con el masaje de manos prohibidas,
velos privados y ovarios viperinos,
pudor marchito y orgasmos cochinos,
bálanos ensartando las nalgas dormidas.
Sementales de hierro que pastorean
por el peculio de los cuellos uterinos,
desvirgando las posaderas de las parisinas
y las agitadas sábanas que jadean.
Danzando en las praderas de los labios de Falopio,
masturbando el falo con las tetas de Tiresias,
sueño con el Kamasutra y las desnudas polinesias
que degustan los placeres del vicioso opio.
En una litera de bálsamo de mujer...
duermo junto a la lencería íntima de corte inglés,
digna manera de quitarse el estrés
y respirar los besos una arcaica noche de placer.