Nat Guttlein
さん
El corazón se rinde y cede,
las escenas de una vida como película de terror,
me atrapan.
Como me dijeron una vez,
"todo lo que no fue, no será"
Y así es que cargo ésta cruz,
de fingir que me haces bien.
Todo recuerdo siempre pesa un poco más,
toda bala tiene forma de sonrisa
y cada abrazo forma una nueva herida.
Así es como me haces odiarte,
para odiarme.
Reviso las fotos de un pasado lejano,
así es como me autodestruyo entre tus ojos,
entre el azul ínfimo que nace de tus pupilas
y me pierde entre el verde de los bosques malditos que desprenden, y se abren paso.
Todos tenemos un lado malo,
una maldición y una oscuridad que pocos ven.
La mía decide llamarme hija,
muy de vez en cuando.
Y si,
yo aún a pesar de todo,
te sigo amando, papá.
las escenas de una vida como película de terror,
me atrapan.
Como me dijeron una vez,
"todo lo que no fue, no será"
Y así es que cargo ésta cruz,
de fingir que me haces bien.
Todo recuerdo siempre pesa un poco más,
toda bala tiene forma de sonrisa
y cada abrazo forma una nueva herida.
Así es como me haces odiarte,
para odiarme.
Reviso las fotos de un pasado lejano,
así es como me autodestruyo entre tus ojos,
entre el azul ínfimo que nace de tus pupilas
y me pierde entre el verde de los bosques malditos que desprenden, y se abren paso.
Todos tenemos un lado malo,
una maldición y una oscuridad que pocos ven.
La mía decide llamarme hija,
muy de vez en cuando.
Y si,
yo aún a pesar de todo,
te sigo amando, papá.