Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ha vuelto a dar su sol al claro día
y el cielo como fuego resplandece
en santa claridad que crece y crece
llegando a ser más santa todavía.
Ha vuelto Dios al mundo -¡qué alegría!-
en medio de un milagro que enaltece;
la piedra se movió, la flor florece…
la muerte no venció, la Vida ardía.
Su boca lleva sal, palabra y cura
y al paso de su paso vendavales
no pueden con su brisa de ternura…
Ha vuelto dando hermosos manantiales
a todo aquel que busca Su estatura
en la divinidad de sus iguales.
y el cielo como fuego resplandece
en santa claridad que crece y crece
llegando a ser más santa todavía.
Ha vuelto Dios al mundo -¡qué alegría!-
en medio de un milagro que enaltece;
la piedra se movió, la flor florece…
la muerte no venció, la Vida ardía.
Su boca lleva sal, palabra y cura
y al paso de su paso vendavales
no pueden con su brisa de ternura…
Ha vuelto dando hermosos manantiales
a todo aquel que busca Su estatura
en la divinidad de sus iguales.
Última edición: