Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me alejo -por andarme en perspectiva-
del mundo y de su sed más que imperfecta,
del oro que me engaña con su infecta
manera de tentarme convulsiva.
Me alejo de su máscara ofensiva
(aquella que a mi claridad afecta);
me alejo de su pérfida colecta
que exige tributaria y persuasiva.
De toda vanidad vivo alejado
por no darle jabón a mi egoísmo
muriendo y por jabón… envenenado.
Me alejo de la cima y del abismo,
de la mendicidad y del Dorado,
corriendo hasta encontrarme por mí mismo.
del mundo y de su sed más que imperfecta,
del oro que me engaña con su infecta
manera de tentarme convulsiva.
Me alejo de su máscara ofensiva
(aquella que a mi claridad afecta);
me alejo de su pérfida colecta
que exige tributaria y persuasiva.
De toda vanidad vivo alejado
por no darle jabón a mi egoísmo
muriendo y por jabón… envenenado.
Me alejo de la cima y del abismo,
de la mendicidad y del Dorado,
corriendo hasta encontrarme por mí mismo.
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