Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me alejo por mi bien de lo dañino,
del aire enrarecido y decadente;
me aparto del malevo persistente
que acecha agazapado en el camino.
Opongo frente al dios del desatino
el Verbo primordial, incandescente,
la dicha de entregarme diligente
al claro devenir de mi destino.
Derecho no me doy a la torcida
las veces que me toma de la mano
tratando de arrastrarme en su caída.
Me alejo del rencor por ser insano
el fruto que fomenta su venida
en la labor de ser más ser humano.
del aire enrarecido y decadente;
me aparto del malevo persistente
que acecha agazapado en el camino.
Opongo frente al dios del desatino
el Verbo primordial, incandescente,
la dicha de entregarme diligente
al claro devenir de mi destino.
Derecho no me doy a la torcida
las veces que me toma de la mano
tratando de arrastrarme en su caída.
Me alejo del rencor por ser insano
el fruto que fomenta su venida
en la labor de ser más ser humano.