Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Me dijeron que ya no me amas,
que tu voz no tiembla cuando dices mi nombre,
que tus manos se han olvidado del camino
que solían trazar sobre mi piel.
Me dijeron que tus ojos ya no me buscan,
que el silencio se ha instalado
en el espacio que antes llenabas de risa,
de esa risa que era mi casa.
No sé si creerles,
porque aún te siento en cada rincón,
en la esquina rota de mi almohada,
en los ecos de las palabras que no dijimos.
Pero me dijeron que te has ido,
y aunque yo siga aquí, parado en la misma esquina,
esperando que el viento te traiga de vuelta,
me dijeron que ya no vuelves,
que te has ido con la noche,
y que el día no tiene intención de regresarte.
Me dijeron que ya no me amas,
y tal vez sea cierto.
Tal vez el amor es esto:
esperar en vano,
preguntar al vacío,
escuchar el eco del "te amo"
y descubrir que era solo mi voz.
que tu voz no tiembla cuando dices mi nombre,
que tus manos se han olvidado del camino
que solían trazar sobre mi piel.
Me dijeron que tus ojos ya no me buscan,
que el silencio se ha instalado
en el espacio que antes llenabas de risa,
de esa risa que era mi casa.
No sé si creerles,
porque aún te siento en cada rincón,
en la esquina rota de mi almohada,
en los ecos de las palabras que no dijimos.
Pero me dijeron que te has ido,
y aunque yo siga aquí, parado en la misma esquina,
esperando que el viento te traiga de vuelta,
me dijeron que ya no vuelves,
que te has ido con la noche,
y que el día no tiene intención de regresarte.
Me dijeron que ya no me amas,
y tal vez sea cierto.
Tal vez el amor es esto:
esperar en vano,
preguntar al vacío,
escuchar el eco del "te amo"
y descubrir que era solo mi voz.