Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
(A mi querido hijo Geoffrey en su día de dias)
Tu oportuna y grata presencia
no es una mera casualidad
Eres aquel hermoso regalo
que Dios me quiso dar
Tus brillantes ojos ese día
recuerdo entre nostálgicas evocasiones
me envolvieron en la magia de ser padre
de recordar que soy hijo, un nuevo aprendiz
de la vida, de aquella intrigante y aventurera vida
iniciada junto a ti, por ti y para ti.
Me hiciste más que padre en un día como hoy
en el que cantan tus años las aves, en el que hiciste mujer a tu madre y un hombre a tu inexperto padre
Un neófito en las cosas de criar
He cometido errores, palabras hechas piedras arrojadas contra un cristal vuelto pedazos
He estado ausente en tu presencia y con pinta de demencia de dolor te hice llorar.
Me hiciste más que padre hijo mío
me hicieste un hombre, un amigo, un guardián,
un maestro y guía a tus gratos años de vida
Feliz cumpleaños hijo mío en tu día de días
en el que las dieciocho campanas resuenan con dulces melodías.
Tu oportuna y grata presencia
no es una mera casualidad
Eres aquel hermoso regalo
que Dios me quiso dar
Tus brillantes ojos ese día
recuerdo entre nostálgicas evocasiones
me envolvieron en la magia de ser padre
de recordar que soy hijo, un nuevo aprendiz
de la vida, de aquella intrigante y aventurera vida
iniciada junto a ti, por ti y para ti.
Me hiciste más que padre en un día como hoy
en el que cantan tus años las aves, en el que hiciste mujer a tu madre y un hombre a tu inexperto padre
Un neófito en las cosas de criar
He cometido errores, palabras hechas piedras arrojadas contra un cristal vuelto pedazos
He estado ausente en tu presencia y con pinta de demencia de dolor te hice llorar.
Me hiciste más que padre hijo mío
me hicieste un hombre, un amigo, un guardián,
un maestro y guía a tus gratos años de vida
Feliz cumpleaños hijo mío en tu día de días
en el que las dieciocho campanas resuenan con dulces melodías.
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