Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me puse a tu merced, me di en ofrenda
en lírico ademán, sin más misterio.
Crecí ante tu preciado magisterio
quitando de mis ojos toda venda.
Me puse a tu merced, me di a tu senda,
uniendo tu verdad a mi criterio;
cubriendo de milagro el cementerio
sumaste porvenir a mi contienda.
Atado a tu perdón me he liberado
del torvo terrenal que va en lo mío
mordiéndome lo bueno que me has dado...
Me puse a tu merced -en ti confío-
y hoy vivo de la vida enamorado
llegándome hasta ti si viene el frío.
en lírico ademán, sin más misterio.
Crecí ante tu preciado magisterio
quitando de mis ojos toda venda.
Me puse a tu merced, me di a tu senda,
uniendo tu verdad a mi criterio;
cubriendo de milagro el cementerio
sumaste porvenir a mi contienda.
Atado a tu perdón me he liberado
del torvo terrenal que va en lo mío
mordiéndome lo bueno que me has dado...
Me puse a tu merced -en ti confío-
y hoy vivo de la vida enamorado
llegándome hasta ti si viene el frío.