AL SADIK
Poeta recién llegado
MEDITACIÓN
Hoy como ayer, los ojos cerraré
dispuesto a contemplar las maravillas
de mí privado universo.
Y allí, en la inmensidad de los vastos paraísos
nuevamente buscaré la estancia encantada
del alma sosegada.
Hoy como ayer, con más inmensidad
los rojos manantiales surcarán mis laberintos
con centellas y espumas colosales.
Y allí, entre fluidos tempestuosos
contaré extasiado los latidos
de un noble corazón.
Hoy como ayer, con gran gallardía
vibrarán en mil conciertos los heraldos insonoros
con sus divas y coros magistrales.
Y allí, entre musas y acordes fascinantes
construiré en sus melodías
los versos de este día.
Hoy como ayer, los ojos cerraré
dispuesto a contemplar las maravillas
de mí privado universo.
Y allí, en la inmensidad de los vastos paraísos
nuevamente buscaré la estancia encantada
del alma sosegada.
Hoy como ayer, con más inmensidad
los rojos manantiales surcarán mis laberintos
con centellas y espumas colosales.
Y allí, entre fluidos tempestuosos
contaré extasiado los latidos
de un noble corazón.
Hoy como ayer, con gran gallardía
vibrarán en mil conciertos los heraldos insonoros
con sus divas y coros magistrales.
Y allí, entre musas y acordes fascinantes
construiré en sus melodías
los versos de este día.