tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Simplifica la sonoridad de una imagen, que se incrusta de lleno en los cristales.
Colabora en la indistinta migraña colectiva.
Con el murmullo de un peregrinado entuerto, objeta su metal extasiado.
Conspira y cierne.
La acrobacia de una pasión controladora, sobrevuela entre las sombras.
Distribuye la energía.
Transpirando el pretal de la razón suficiente, a punto de ceñir cada burbuja exasperada.
Normalmente el árido mejunje de un adiós, doctrina el versado mordisco en el crepúsculo.
Y brilla de de milagro, al son de las danzas somáticas, centelleantes.
Abominables puentes de la prisa.
Cuenca de la serranía infectada.
Ellos…
Momificarán las dudas a place, deleitando a su desden.
Rumiante y adorado paisaje hacia la muerte de estas horas.
Que me permite escapar invisible en la muchedumbre.
Llanto el Drenador colérico compilador de emociones saturadas.
Llegaré enfrentándome a las excretas funciones.
Retroactivando figuras segmentadas, de este lado del mundo.
Las figuras exhibidas en calidad de espanto móvil, cristalizarán el bosque de los sentidos
La ruta de una vida trazada entre las tiesas cerrazones, emancipará cada duda protegida.
Y cuando dormido despierte en el sueño de siempre, los monstruos bajaran a comer de mi cuerpo como asiduamente piensan y sonríen.
Y entre risas, cuentos, verdades y sombras
Se agradecerá tu abstracción.
Colabora en la indistinta migraña colectiva.
Con el murmullo de un peregrinado entuerto, objeta su metal extasiado.
Conspira y cierne.
La acrobacia de una pasión controladora, sobrevuela entre las sombras.
Distribuye la energía.
Transpirando el pretal de la razón suficiente, a punto de ceñir cada burbuja exasperada.
Normalmente el árido mejunje de un adiós, doctrina el versado mordisco en el crepúsculo.
Y brilla de de milagro, al son de las danzas somáticas, centelleantes.
Abominables puentes de la prisa.
Cuenca de la serranía infectada.
Ellos…
Momificarán las dudas a place, deleitando a su desden.
Rumiante y adorado paisaje hacia la muerte de estas horas.
Que me permite escapar invisible en la muchedumbre.
Llanto el Drenador colérico compilador de emociones saturadas.
Llegaré enfrentándome a las excretas funciones.
Retroactivando figuras segmentadas, de este lado del mundo.
Las figuras exhibidas en calidad de espanto móvil, cristalizarán el bosque de los sentidos
La ruta de una vida trazada entre las tiesas cerrazones, emancipará cada duda protegida.
Y cuando dormido despierte en el sueño de siempre, los monstruos bajaran a comer de mi cuerpo como asiduamente piensan y sonríen.
Y entre risas, cuentos, verdades y sombras
Se agradecerá tu abstracción.