Teo Moran
Poeta fiel al portal
En la grávida candidez del monte
los pinos hablan de tiempos mejores,
sujetan a los copos nacarados con sus ramas
mientras en la distancia, mentalmente,
los dejo caer sobre los riscos que aún esperan
a que algún día les devuelvan al pasado,
y esa melodía blanca, inerte en el aire,
desfigure su horadada y cubra sus heridas
en la demorada fluidez del deshielo,
en la promesa fortuita del barro
donde los días ceden ante las sombras.
Hoy quise caminar por aquella pendiente
a sabiendas de su atribulada melancolía,
forjar mi huella en las entrañas del monte
y desaparecer entre sus recodos blancos
ante la aguda mirada del oscuro buitre,
mezclar el aliento de mi respiración
con la desidia de las hojas inertes,
ver como agitado busca refugio
en las oquedades de un árbol seco,
sentir el desdén de su anudado silencio
vertebrado en las fábulas heladas
donde el otoño ha dado paso al invierno.
Y allí, entre los aullidos del corazón
me entregaré al ocaso de la vida,
dejaré caer mentalmente a la nieve
en la grávida candidez del monte,
y los pinos con su ronca melancolía
me hablarán de tiempos mejores…