IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Desgañita entre helechos mi pecho,
tiritando en un bosque desierto,
por el esperpento solemne
que me persigue de entre las sombras,
soledad que carcome mi aliento,
llantos quebrados,
cuerpo mutilado de negrura,
quebranto de asfixia,
arrostrando mis miedos,
empujando a mi alma hacia el abismo,
caigo en tu rostro iluminado,
por el semblante de una luna huérfana,
astro interno,
aún deprimida
a los pies de un hurtado firmamento,
se licúa su palidez
entre cuentos y tristezas,
y en su brebaje, su decencia,
silueta de un trémulo tiempo
que aún me llama,
divinidad intocable,
materializada como belleza humana,
única rosa que se mece entre mi olvido,
consolando mi partida,
fluiré hacia cada espina,
raíces de golondrina,
néctar etéreo,
alusiones que nos hacen dueños
de la tibieza unificada como corazón,
junto a cada latido,
la entereza por haber sufrido,
volviendo caudal a nuestro dolor,
para enrojecer al eterno viento,
en mis adentros calma y vacío,
ahora hay espacio para el amor,
esbozando con sabiduría,
la que será mi ultima despedida,
desvaneciéndonos
entre un relumbre de melancolía.
tiritando en un bosque desierto,
por el esperpento solemne
que me persigue de entre las sombras,
soledad que carcome mi aliento,
llantos quebrados,
cuerpo mutilado de negrura,
quebranto de asfixia,
arrostrando mis miedos,
empujando a mi alma hacia el abismo,
caigo en tu rostro iluminado,
por el semblante de una luna huérfana,
astro interno,
aún deprimida
a los pies de un hurtado firmamento,
se licúa su palidez
entre cuentos y tristezas,
y en su brebaje, su decencia,
silueta de un trémulo tiempo
que aún me llama,
divinidad intocable,
materializada como belleza humana,
única rosa que se mece entre mi olvido,
consolando mi partida,
fluiré hacia cada espina,
raíces de golondrina,
néctar etéreo,
alusiones que nos hacen dueños
de la tibieza unificada como corazón,
junto a cada latido,
la entereza por haber sufrido,
volviendo caudal a nuestro dolor,
para enrojecer al eterno viento,
en mis adentros calma y vacío,
ahora hay espacio para el amor,
esbozando con sabiduría,
la que será mi ultima despedida,
desvaneciéndonos
entre un relumbre de melancolía.