• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Melancólicos 50 : Cuando te vayas

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa


Cuando te vayas te recordaré
como una sábana blanca
que acunaba la mañana
en aquella lánguida habitación
donde tú, plácidamente, descansabas.

Vendrás a visitarme con los rayos del sol
que emergen cada mañana, del abismo del horizonte
me abrazan la espalda como una adorable flama
en las noches de invierno en una fría mazmorra
donde encierro mi alma para esperarte.

Volarás con el viento que silba en mi ventana,
es tu llamada y como te ignoro,
entrarás por las rendijas
me harás compañía en mi fría cama.

Saldrás con el agua que me acaricia suavemente
mi cuerpo como una sirena en el mar de la nostalgia
sintiendo que esa nostalgia, es señal de esperanza viva
que mantiene mis soñares en una calma sedienta de novedades.

Vendrás a mirarme con las miradas de los ángeles
que te protegen en el valle de los muertos
dónde conviven miles de almas solitarias
pero tú no estás sola, porque te abstrae
mis pensamientos positivos sobre la voluntad
de tu alma desasida, una esperanza enardecida.

Cuando te vayas pensaré en nuestra morada
en ese valle encantado donde descansaremos
y al fin no tendré que pensar en ti
porque conmigo estarás todas las mañanas.
 


Cuando te vayas te recordaré
como una sábana blanca
que acunaba la mañana
en aquella lánguida habitación
donde tú, plácidamente, descansabas.

Vendrás a visitarme con los rayos del sol
que emergen cada mañana, del abismo del horizonte
me abrazan la espalda como una adorable flama
en las noches de invierno en una fría mazmorra
donde encierro mi alma para esperarte.

Volarás con el viento que silba en mi ventana,
es tu llamada y como te ignoro,
entrarás por las rendijas
me harás compañía en mi fría cama.

Saldrás con el agua que me acaricia suavemente
mi cuerpo como una sirena en el mar de la nostalgia
sintiendo que esa nostalgia, es señal de esperanza viva
que mantiene mis soñares en una calma sedienta de novedades.

Vendrás a mirarme con las miradas de los ángeles
que te protegen en el valle de los muertos
dónde conviven miles de almas solitarias
pero tú no estás sola, porque te abstrae
mis pensamientos positivos sobre la voluntad
de tu alma desasida, una esperanza enardecida.

Cuando te vayas pensaré en nuestra morada
en ese valle encantado donde descansaremos
y al fin no tendré que pensar en ti
porque conmigo estarás todas las mañanas.
Así sucede cuando se va.
La queremos recordar porque aún sigue siendo, lo mejor que existe.

Un abrazo fuerte desde Cuba.
 


Cuando te vayas te recordaré
como una sábana blanca
que acunaba la mañana
en aquella lánguida habitación
donde tú, plácidamente, descansabas.

Vendrás a visitarme con los rayos del sol
que emergen cada mañana, del abismo del horizonte
me abrazan la espalda como una adorable flama
en las noches de invierno en una fría mazmorra
donde encierro mi alma para esperarte.

Volarás con el viento que silba en mi ventana,
es tu llamada y como te ignoro,
entrarás por las rendijas
me harás compañía en mi fría cama.

Saldrás con el agua que me acaricia suavemente
mi cuerpo como una sirena en el mar de la nostalgia
sintiendo que esa nostalgia, es señal de esperanza viva
que mantiene mis soñares en una calma sedienta de novedades.

Vendrás a mirarme con las miradas de los ángeles
que te protegen en el valle de los muertos
dónde conviven miles de almas solitarias
pero tú no estás sola, porque te abstrae
mis pensamientos positivos sobre la voluntad
de tu alma desasida, una esperanza enardecida.

Cuando te vayas pensaré en nuestra morada
en ese valle encantado donde descansaremos
y al fin no tendré que pensar en ti
porque conmigo estarás todas las mañanas.
Me gustó el remate.

Feliz domingo.
 


Cuando te vayas te recordaré
como una sábana blanca
que acunaba la mañana
en aquella lánguida habitación
donde tú, plácidamente, descansabas.

Vendrás a visitarme con los rayos del sol
que emergen cada mañana, del abismo del horizonte
me abrazan la espalda como una adorable flama
en las noches de invierno en una fría mazmorra
donde encierro mi alma para esperarte.

Volarás con el viento que silba en mi ventana,
es tu llamada y como te ignoro,
entrarás por las rendijas
me harás compañía en mi fría cama.

Saldrás con el agua que me acaricia suavemente
mi cuerpo como una sirena en el mar de la nostalgia
sintiendo que esa nostalgia, es señal de esperanza viva
que mantiene mis soñares en una calma sedienta de novedades.

Vendrás a mirarme con las miradas de los ángeles
que te protegen en el valle de los muertos
dónde conviven miles de almas solitarias
pero tú no estás sola, porque te abstrae
mis pensamientos positivos sobre la voluntad
de tu alma desasida, una esperanza enardecida.

Cuando te vayas pensaré en nuestra morada
en ese valle encantado donde descansaremos
y al fin no tendré que pensar en ti
porque conmigo estarás todas las mañanas.
Un bellísimo poema, pleno de sentimientos! Emocionante y triste, pero con la esperanza del reencuentro...
Muchas gracias por compartirlo, José! Saludos...
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba