• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Melancólicos 51 : Reflexiones

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa


¡Oh!, yo que canto a la libertad del espíritu,
amalgama de sentimientos, que enredándose
sobre mi cabello gris, socavando las verdades
irrefutables de la vida, camina en caballos de felicidad.

Rodeado de necios impíos, yo el primero,
sin saber distinguir la vaca del lechero,
ni la soledad de la risa, amamos dichosos
los pensamientos estercolados de la vida.

Una serenata, un ejército de hormigas solidarias,
el desnudo de Miguel Ángel, los romances de Lorca,
la vanidad de la sinrazón matando
a los que cantan la belleza de la vida;
un saxo solitario sin blues, jazz, ni armonía;
la cascada que baja cristalina, con acordes
celestiales encantando al roble mudo y solitario.

¡Oh, amor mío!, quizás haya morada embaucadora
más hermosa que la tuya, ojos verdes de bosque,
de selva incontrolable, de libertad escrita en tus carnes,
trémulas, cuando te visita la flor del día.

Amor de cantares de gesta, de trovadores,
¿ilusos de la cultura?, gladiadores del circo romano,
esperpentos de sus días, melancólicos, borrachos,
gente sin patria, cuervos llenos de sabiduría.

Años vacíos, de mentes de algodón, viajando
en trenes de materialismo superfluo
¿Dónde está la belleza?, se me escapa de los dedos
en una playa desierta, bamboleando con la espuma de las olas;
duna lasciva en mi mente esquiva.

Poetas que cantáis a la belleza, olvidad las cadenas,
cantad a la utopía, al amor, la libertad, la brisa sin aire,
el amor de los pobres, la sanidad del alma;
las verdades tautológicas de los humanos
deambulando por la vida.
 


¡Oh!, yo que canto a la libertad del espíritu,
amalgama de sentimientos, que enredándose
sobre mi cabello gris, socavando las verdades
irrefutables de la vida, camina en caballos de felicidad.

Rodeado de necios impíos, yo el primero,
sin saber distinguir la vaca del lechero,
ni la soledad de la risa, amamos dichosos
los pensamientos estercolados de la vida.

Una serenata, un ejército de hormigas solidarias,
el desnudo de Miguel Ángel, los romances de Lorca,
la vanidad de la sinrazón matando
a los que cantan la belleza de la vida;
un saxo solitario sin blues, jazz, ni armonía;
la cascada que baja cristalina, con acordes
celestiales encantando al roble mudo y solitario.

¡Oh, amor mío!, quizás haya morada embaucadora
más hermosa que la tuya, ojos verdes de bosque,
de selva incontrolable, de libertad escrita en tus carnes,
trémulas, cuando te visita la flor del día.

Amor de cantares de gesta, de trovadores,
¿ilusos de la cultura?, gladiadores del circo romano,
esperpentos de sus días, melancólicos, borrachos,
gente sin patria, cuervos llenos de sabiduría.

Años vacíos, de mentes de algodón, viajando
en trenes de materialismo superfluo
¿Dónde está la belleza?, se me escapa de los dedos
en una playa desierta, bamboleando con la espuma de las olas;
duna lasciva en mi mente esquiva.

Poetas que cantáis a la belleza, olvidad las cadenas,
cantad a la utopía, al amor, la libertad, la brisa sin aire,
el amor de los pobres, la sanidad del alma;
las verdades tautológicas de los humanos
deambulando por la vida.
Hoy tiene la inspiración a un nivel muy alto.

Un brazo fuerte desde la Habana.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba