José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el atardecer de un tiempo ya vivido,
reposa la memoria en sombras desgastadas,
cada arruga del alma cuenta historias pasadas
suspiros entrelazados con ecos compartidos.
La juventud efímera se esconde tras las lágrimas,
como barco que anhela puerto en mar de olvidos,
la vejez nos abraza con susurros vividos,
y el espejo refleja un rostro lleno de máscaras.
El reloj implacable marca pasos lentos,
en la danza del tiempo y su eterno retorno,
la vejez es un río que fluye sin retorno,
cargado de memorias y amores ya difuntos.
Entre sombras y suspiros se teje esta canción,
una oda a la vida y sus giros inesperados,
en la melancólica vejez hallamos los regalos,
de un camino recorrido con profunda devoción.