José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amada, dame la paz, en medio de esta tormenta,
que agita mi ser, mi mente y mi alma,
buscando una calma lenta de reliquias guardadas
en las avenidas de las gardenias y tulipanes
llevándome por valles de tranquilidad y sueños de algodón.
Aunque tarde quizás sea, en llegar la paz a mi ser,
sé que al final, la encontraré,
para apagar este fuego que hierve en las enramadas de los pájaros.
esta hoguera que me quema las entrañas, estando hueco.
Mis pensamientos se desvanecen, como el humo entre mis manos,
necesito de tu amor y tu luz, para encontrar la serenidad en este caos;
de esquelas de amor en un mundo de falsedad ensombrecido.
Que tus brazos sean refugio, de mis miedos y temores,
que tu amor sea mi guía, en medio de mis errores.
un encantamiento en el cauce de la corriente luminosa.
Amada, dame tranquilidad, para calmar este fuego que arde en mí,
y encontrar la paz que tanto ansío, en tus brazos, en tus ojos, en ti.
en el alimento de la pasión, en la mezcla del fuego
en los sueños legendarios y en el espejismo de la niebla.
Dame la tranquilidad del silencio.