José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llorad calles desiertas
las cicatrices de mis pliegues
esperan respuestas en este silencio acusador.
Sala de tortura embriagada con temblores,
aullando, acompañas mi asfixiante dolor.
No finjas ser espejo de claveles
cuando estás helando mis venas.
Puya de rejoneador ahondando en mi pena
con voz de magnolia
envuelta en nieves perpetuas
te alejas de la comprensión de mi amor.
No quiero recibir más golpes
alimentados con noches de sombras,
donde tus pupilas, hirientes,
consumen mi firmamento
convirtiéndolo en muerte desnuda.
Persigo huellas en el tiempo
arrastrando estelas de ola, sin abrigo,
claveles vestidos de mausoleos
contemplando mi vacía existencia.
Bajo mis ruinas,
camino sobre un sol que se esconde,
bramando a esta vida llena de grilletes,
barriendo el dolor innecesario
de mi abatido corazón
que espera, en algún suspiro,
respirar tu nombre.
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