José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vivo en la nada de mi existencia
mis ideas arden en la marea
y un vacío de temblor de luna me acoge
con su manto de nieblas.
Soy el ocaso de la llama del relámpago,
el suspiro de los árboles desnudos en otoño
busco la pupila corneada, entreabierta,
en los sauces llorones por donde transito.
Respiro el vértigo
de la muestra de tu aliento
la inquietud de tus pechos
contemplando la ventana de mis ojos cerrados.
Soy el misterio inherente a tus deseos
la puerta que abre y cierra
la desembocadura de tu alma.
Caminamos juntos por el manantial de aurora
donde brota la vida que empieza.
Ese amor no conoce el amanecer
y la mañana despierta turbia.