Carlos Enz Pondal
Afición por la poesía.
Los años pasan rápidamente, inexorablemente,
una parte de nuestra vida comienza a ser recuerdo,
el tiempo se nos va, se nos fue…
¡y estábamos despiertos!
increíblemente, temerariamente.
Las cosas, esas cosas tan cercanas,
se nos alejan con el tiempo,
los proyectos que llenaban nuestra vida,
poco a poco se fueron diluyendo,
y fueron en su mayoría sueños.
¿Quién se llevó mi juventud?
¿Quién mis sueños?
¿Quién mis pasiones?
¿Quién se robó las ilusiones
que llenaban mi vida en ese tiempo?
¿Por qué los ayeres se volvieron tan lejanos?
¿Y los recuerdos tan necesarios y frecuentes?
¿Cuándo comenzó esta dependencia?
¿Cómo empezó mi decadencia?
Casi sin darme cuenta, silenciosamente...
Todo se volvió recuerdo, lejos, distante,
y los buenos momentos quedaron en mi pensamiento,
atesorados en mi memoria,
fugaz instante de mi historia,
recordados, añorados…
Carlos Enz Pondal
una parte de nuestra vida comienza a ser recuerdo,
el tiempo se nos va, se nos fue…
¡y estábamos despiertos!
increíblemente, temerariamente.
Las cosas, esas cosas tan cercanas,
se nos alejan con el tiempo,
los proyectos que llenaban nuestra vida,
poco a poco se fueron diluyendo,
y fueron en su mayoría sueños.
¿Quién se llevó mi juventud?
¿Quién mis sueños?
¿Quién mis pasiones?
¿Quién se robó las ilusiones
que llenaban mi vida en ese tiempo?
¿Por qué los ayeres se volvieron tan lejanos?
¿Y los recuerdos tan necesarios y frecuentes?
¿Cuándo comenzó esta dependencia?
¿Cómo empezó mi decadencia?
Casi sin darme cuenta, silenciosamente...
Todo se volvió recuerdo, lejos, distante,
y los buenos momentos quedaron en mi pensamiento,
atesorados en mi memoria,
fugaz instante de mi historia,
recordados, añorados…
Carlos Enz Pondal