BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin embargo, sigo vivo,
cruzo el rayo como el fulgor;
tardío, encuentro en las húmedas piedras,
rituales de una belleza antigua.
Sin embargo, sigo vivo,
pese a los sótanos, en que se esconden
los niños no nacidos, pese al vino, estúpidamente
desdichado.
Mientras las sombras me suscitan otras,
memorizo el trueno como el relámpago-.
©
cruzo el rayo como el fulgor;
tardío, encuentro en las húmedas piedras,
rituales de una belleza antigua.
Sin embargo, sigo vivo,
pese a los sótanos, en que se esconden
los niños no nacidos, pese al vino, estúpidamente
desdichado.
Mientras las sombras me suscitan otras,
memorizo el trueno como el relámpago-.
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