BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
El aire calmo,
sobre la llanura
sobre la cintura,
un viento sosegado.
La balanza definitivamente
inclinada, como un espacio
abierto, a disoluciones y
emperatrices deshonradas.
El aire calmado, y las almohadas
dispuestas. Silencio y abandono,
marcan las horas de esta luz
desnivelada.
El aire, tan calmado,
sobre la llanura calcinada.
Piedras que se abren
a la jara iluminada,
aves que visitan como emperadores
las tumbas de sus amadas.
Aire abandonado sobre la superficie
desconvocada, aire, como una marmita,
miel dorada.
©
sobre la llanura
sobre la cintura,
un viento sosegado.
La balanza definitivamente
inclinada, como un espacio
abierto, a disoluciones y
emperatrices deshonradas.
El aire calmado, y las almohadas
dispuestas. Silencio y abandono,
marcan las horas de esta luz
desnivelada.
El aire, tan calmado,
sobre la llanura calcinada.
Piedras que se abren
a la jara iluminada,
aves que visitan como emperadores
las tumbas de sus amadas.
Aire abandonado sobre la superficie
desconvocada, aire, como una marmita,
miel dorada.
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