Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi cánido amigo...
Mi pequeño amigo, es un ser
grandioso con carita antigua
de sabiduría, tiene maestría
sobre la lealtad, de su lengua
tibia emana ternura,
lamiendo mis manos,
me hace saber,
que giro en su mundo
de ladridos suaves y mirar
en clave, sanador del alma
y el cuerpo, sabe,
si me deprimo,
o vibró en la nota
que hace feliz;
es sensible a cosas
que no se percibir,
sonidos y olores etéreos,
de seres que él puede sentir,
mi cánido amigo, es guardián
de casa en esta y otra dimensión
de mundos alternos y floresta
infinita; al amanecer ladra
cuando escucha el canto
a la alegría, a la cual en cualquier
momento de esta realidad...
podremos regresar para andar
las calles donde es amado
y sobre la hierba donde no lo es,
hacer un ritual cánido y humano
sobre la amistad.
Mi pequeño amigo, es un ser
grandioso con carita antigua
de sabiduría, tiene maestría
sobre la lealtad, de su lengua
tibia emana ternura,
lamiendo mis manos,
me hace saber,
que giro en su mundo
de ladridos suaves y mirar
en clave, sanador del alma
y el cuerpo, sabe,
si me deprimo,
o vibró en la nota
que hace feliz;
es sensible a cosas
que no se percibir,
sonidos y olores etéreos,
de seres que él puede sentir,
mi cánido amigo, es guardián
de casa en esta y otra dimensión
de mundos alternos y floresta
infinita; al amanecer ladra
cuando escucha el canto
a la alegría, a la cual en cualquier
momento de esta realidad...
podremos regresar para andar
las calles donde es amado
y sobre la hierba donde no lo es,
hacer un ritual cánido y humano
sobre la amistad.
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