IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Decencia en mis ojos,
demencia en mis manos,
lamentos de soledad atragantada,
danzan junto al precipicio encadenado
donde caigo sin poder liberarme,
susurros de gélida voz,
claman por mis sueños intactos,
fomento la ausencia de placeres,
me sumerjo discretamente
en el centro de mis anhelos secretos,
resguardado con la llama de mi esperanza,
y veo como toda realidad se apaga,
menos mi culpa.
demencia en mis manos,
lamentos de soledad atragantada,
danzan junto al precipicio encadenado
donde caigo sin poder liberarme,
susurros de gélida voz,
claman por mis sueños intactos,
fomento la ausencia de placeres,
me sumerjo discretamente
en el centro de mis anhelos secretos,
resguardado con la llama de mi esperanza,
y veo como toda realidad se apaga,
menos mi culpa.