Abraham Ferreira Khalil
Poeta recién llegado
Mi fruto en tu semilla se derrama
y es fruto que arrebata mi inocencia,
pecado de carnal adolescencia
que acude al palpitar tu fértil llama.
Mi fruto es valle cuya voz reclama
el eco taciturno de una ausencia
que me arde hasta en los túetanos.Tu ciencia
también es el sustento de mi rama.
Mi fruto es un reptil. Sube acechante
por tu senda de paz crucificada
hasta invadir el templo del instante.
Y ya no fuiste sino luz segada,
espejismo y desierto amenazante,
fruto siempre vertido en la mirada.
© Abraham Ferreira Khalil
y es fruto que arrebata mi inocencia,
pecado de carnal adolescencia
que acude al palpitar tu fértil llama.
Mi fruto es valle cuya voz reclama
el eco taciturno de una ausencia
que me arde hasta en los túetanos.Tu ciencia
también es el sustento de mi rama.
Mi fruto es un reptil. Sube acechante
por tu senda de paz crucificada
hasta invadir el templo del instante.
Y ya no fuiste sino luz segada,
espejismo y desierto amenazante,
fruto siempre vertido en la mirada.
© Abraham Ferreira Khalil
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