epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa

(Soneto con estrambote)
Del tejado, tu mundo misterioso,
bajabas con cautela cierto día
¿Adivinaste en mí melancolía
que albergaba en el alma proceloso.?
Con un aspecto triste y quejumbroso
me maullabas aquella tarde fría;
tu lenguaje de gata traducía
que buscabas refugio cariñoso.
Despacio me acerqué a acariciarte
para contigo compartir mis penas
y en lenguaje de humanos iniciarte.
Pensando que pudiera yo dañarte
me mostraste tus patas de uñas llenas
y tan solo comida pude echarte.
Las posturas se tornan arrogantes
no doblan la cerviz gatos ni humanos;
siendo cierto que estamos muy cercanos
no lo es menos que estamos muy distantes.
Archivos adjuntos
Última edición: