francisco2000
Poeta asiduo al portal
(Mi mejor caída)
Caigo en una depresión difícil de asimilar,
los sentidos se desmoronan,
los sueños consumen la existencia,
consumen mi felicidad
y mi valentía me abandona.
La daga de penas yace en la yaga del dolor,
siempre me siento abandonado,
solo y siempre parezco exiliado,
corro desbocado al precipicio,
abro mis brazos buscando el infinito
y dejo caer mis cinco sentidos desafiando mi destino.
Una luz ofusca mi conciencia,
la náusea acaricia mi cuerpo,
la velocidad y el vértigo son mis mejores amigos,
cuento cada kilómetro de mi caída
y la agonía no es el mejor rival todavía.
Puedo ver las veredas y alrededor las montañas,
siento un frío que me asombra y me abraza,
cuento hasta cansarme y respiro más lento,
abro los ojos; Ahora sé que mi futuro no está lejos,
no hay razón por la qué sentir miedo,
es sólo un desplante de mis sentimientos,
una jugada de mi cerebro
y la depresión que me tiene de ti muy lejos.
Caigo en una depresión difícil de asimilar,
los sentidos se desmoronan,
los sueños consumen la existencia,
consumen mi felicidad
y mi valentía me abandona.
Ahora sé que estarán ahí,
siempre conmigo, siempre aquí,
sólo tengo que abrir mis brazos,
contar cada kilómetro de mi caída,
cada momento grato
y la depresión
no me abrazará este día.
Caigo en una depresión difícil de asimilar,
los sentidos se desmoronan,
los sueños consumen la existencia,
consumen mi felicidad
y mi valentía me abandona.
La daga de penas yace en la yaga del dolor,
siempre me siento abandonado,
solo y siempre parezco exiliado,
corro desbocado al precipicio,
abro mis brazos buscando el infinito
y dejo caer mis cinco sentidos desafiando mi destino.
Una luz ofusca mi conciencia,
la náusea acaricia mi cuerpo,
la velocidad y el vértigo son mis mejores amigos,
cuento cada kilómetro de mi caída
y la agonía no es el mejor rival todavía.
Puedo ver las veredas y alrededor las montañas,
siento un frío que me asombra y me abraza,
cuento hasta cansarme y respiro más lento,
abro los ojos; Ahora sé que mi futuro no está lejos,
no hay razón por la qué sentir miedo,
es sólo un desplante de mis sentimientos,
una jugada de mi cerebro
y la depresión que me tiene de ti muy lejos.
Caigo en una depresión difícil de asimilar,
los sentidos se desmoronan,
los sueños consumen la existencia,
consumen mi felicidad
y mi valentía me abandona.
Ahora sé que estarán ahí,
siempre conmigo, siempre aquí,
sólo tengo que abrir mis brazos,
contar cada kilómetro de mi caída,
cada momento grato
y la depresión
no me abrazará este día.
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