manuelo
Poeta fiel al portal
A mi me duele su ausencia;
no concibo mejor cielo
que aquella casita humilde
donde vi el amor primero.
Con sus tierras de labranza,
su era adornada de lirios,
palvas de avena, cebada,
sorgo, garbanzos, de trigo…
Y su noria cantarina
de canjilones de hierro
sacando el agua más pura
de caudalosos veneros.
Aquel huerto, pequeñito;
y siempre tan bien cuidado
por mi padre y por mí mismo,
que trabajaba a su lado.
Con sus árboles frutales,
naranjos, los limoneros,
los granados, los ciruelos,
las higueras… y olivares.
Cerdos, gallinas y pavos
junto a cabras, ovejitas,
las vacas de la carreta...
y en vez de coche, caballos.
no concibo mejor cielo
que aquella casita humilde
donde vi el amor primero.
Con sus tierras de labranza,
su era adornada de lirios,
palvas de avena, cebada,
sorgo, garbanzos, de trigo…
Y su noria cantarina
de canjilones de hierro
sacando el agua más pura
de caudalosos veneros.
Aquel huerto, pequeñito;
y siempre tan bien cuidado
por mi padre y por mí mismo,
que trabajaba a su lado.
Con sus árboles frutales,
naranjos, los limoneros,
los granados, los ciruelos,
las higueras… y olivares.
Cerdos, gallinas y pavos
junto a cabras, ovejitas,
las vacas de la carreta...
y en vez de coche, caballos.