Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
No es necesario escribir
a una triste Claridad,
la luz pequeña de alma que debe saber,
que solo existe el tiempo,
que es tanto y tan lento,
mi minutos discreto
del poema y el verso
que se va otra vez.
Si te llamo no oyes
el silencio en tu nombre
porque tengo de papel
el corazoncito que late
que nace
y que arde,
y estás en él.
Si le suplico a las horas
de luna y de cosas
para tu volver.
Imposible mi sueño,
ya no hay consuelo
vivías ayer.
a una triste Claridad,
la luz pequeña de alma que debe saber,
que solo existe el tiempo,
que es tanto y tan lento,
mi minutos discreto
del poema y el verso
que se va otra vez.
Si te llamo no oyes
el silencio en tu nombre
porque tengo de papel
el corazoncito que late
que nace
y que arde,
y estás en él.
Si le suplico a las horas
de luna y de cosas
para tu volver.
Imposible mi sueño,
ya no hay consuelo
vivías ayer.
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