hijadelilith
Poeta recién llegado
Abro mis ojos y la luna acaricia mi piel,
Mi cuerpo descansa en este lecho frágil de papel,
Solo me cubre el cielo estrellado,
Y mis trapos dañados,
Siento como mi sangre arropa mi cuello,
A pesar de lo que suele anunciar, no tengo miedo.
Poco a poco vuelve a mi memoria,
Lo que me pasó; mi historia.
Recuerdo su sombra
Que a su dueño adorna.
Su sombra es su mejor espejo,
Me perseguías sin piedad,
Buscabas mi piel o lo que hay detrás,
A pesar del temor,
Pude sentir la excitación,
Tú, tan cerca de mí,
Yo contra la pared con mi aliento sobre ti,
Tus ojos se posaron con los míos,
Eran gélidos y fríos,
A pesar de que había un fuego que reconocí en su interior,
Fuego de la pasión,
Tus labios ignoraron a los míos,
Se dirigieron a mi cuello, tu delirio.
Tomaste lo que querías de mí,
Y luego me dejaste aquí,
No sin antes dejarme tomar de ti.
Un pasaje a tu mundo me has dado,
Y con ganas de consumar tu pasión me has dejado,
Ahora como una no-muerta te buscaré,
Eres mi próximo amante, juro que te encontraré
Mi cuerpo descansa en este lecho frágil de papel,
Solo me cubre el cielo estrellado,
Y mis trapos dañados,
Siento como mi sangre arropa mi cuello,
A pesar de lo que suele anunciar, no tengo miedo.
Poco a poco vuelve a mi memoria,
Lo que me pasó; mi historia.
Recuerdo su sombra
Que a su dueño adorna.
Su sombra es su mejor espejo,
Me perseguías sin piedad,
Buscabas mi piel o lo que hay detrás,
A pesar del temor,
Pude sentir la excitación,
Tú, tan cerca de mí,
Yo contra la pared con mi aliento sobre ti,
Tus ojos se posaron con los míos,
Eran gélidos y fríos,
A pesar de que había un fuego que reconocí en su interior,
Fuego de la pasión,
Tus labios ignoraron a los míos,
Se dirigieron a mi cuello, tu delirio.
Tomaste lo que querías de mí,
Y luego me dejaste aquí,
No sin antes dejarme tomar de ti.
Un pasaje a tu mundo me has dado,
Y con ganas de consumar tu pasión me has dejado,
Ahora como una no-muerta te buscaré,
Eres mi próximo amante, juro que te encontraré