kanb
Poeta fiel al portal
Cuando estamos solos
sube, irremediablemente, la temperatura del aire
se hace puente el espacio vacío que nos separa
y nos une de pronto una pasión inesperada…
La ropa está de más, hiere en la piel,
y se desprende de los cuerpos como cáscara,
sucumben en ese tiempo
mis pretextos, tus excusas
las razones, la lógica y la cordura
el pasado y el mañana
no existen las dudas
cuando me tomas con fuerza entre tus brazos
cuando violenta te muerdo la boca…
Lo demás sucede,
naturalmente, inevitablemente
como sucede a la noche el día,
te conviertes en mi centro
me vuelvo tu todo
la atracción hace lo suyo,
somos imanes, somos polos opuestos
inexplicable, juntos resplandecemos
te haces grande entre mis piernas,
y yo soy plena al extasiarte,
me llevas de viaje
y me lleno de tu paisaje
la cama arde…
Desesperados, los sentidos exaltados,
nos tomamos sin permiso
que está dado en mi humedad
y en tu dureza está implícito,
me gustas cada centímetro,
cada movimiento,
tu lengua el paraíso
tus manos el cielo,
tu pulso acelerado
y tu final en gemidos entrecortados…
Del placer que me provocas, recompensa.
sube, irremediablemente, la temperatura del aire
se hace puente el espacio vacío que nos separa
y nos une de pronto una pasión inesperada…
La ropa está de más, hiere en la piel,
y se desprende de los cuerpos como cáscara,
sucumben en ese tiempo
mis pretextos, tus excusas
las razones, la lógica y la cordura
el pasado y el mañana
no existen las dudas
cuando me tomas con fuerza entre tus brazos
cuando violenta te muerdo la boca…
Lo demás sucede,
naturalmente, inevitablemente
como sucede a la noche el día,
te conviertes en mi centro
me vuelvo tu todo
la atracción hace lo suyo,
somos imanes, somos polos opuestos
inexplicable, juntos resplandecemos
te haces grande entre mis piernas,
y yo soy plena al extasiarte,
me llevas de viaje
y me lleno de tu paisaje
la cama arde…
Desesperados, los sentidos exaltados,
nos tomamos sin permiso
que está dado en mi humedad
y en tu dureza está implícito,
me gustas cada centímetro,
cada movimiento,
tu lengua el paraíso
tus manos el cielo,
tu pulso acelerado
y tu final en gemidos entrecortados…
Del placer que me provocas, recompensa.
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