roberto reyes guadron
Poeta recién llegado
siempre viví a la deriva
a la izquierda de la razón
apartado de la tradición
en que quieran que se viva.
fui flor de la discordia
desde que recuerda el entendimiento
yo olvide; margine la memoria
para no envenenar el pensamiento.
siempre quise ser el primero
en cualquier lugar del camino
baje estrellas, me sentí lucero
y nunca logre diseñar mi destino
llego el tiempo de los amores
y con el garbo de príncipe encantado
me sentí perfecto, el fruto dorado
que de boca en boca dejaba sinsabores
mis amores siempre fueron clandestinos
tributo a lo difícil y a lo prohibido
cantos bellos nocturnos y divinos
que dan sensaciones que nunca has tenido.
vi lágrimas de mujer cuando partía
y como descendiente de un gitano
regalaba un costurero y una poesía
y alejaba el alma mientras podía.
cante a las ninfas que encontraba
a veces con respeto y otras atrevido
de algunas, a veces me enamoraba
pero sin perder nunca el sentido
caminaba tanto en mi fantasía
pero el alma nunca se empeño
quizás solo la vez primera
cuando alguien sin aviso llego
era la flor de la inocencia
pero con un me llevan, se escapó.
el alma la escondí para siempre
junto con todos sus versos
yo, como galán de esos tiempos
no debía por nada recordar
no había nada para que guardar
ni la luz de una mirada
ni el beso que te hizo vibrar.
y pasaron los tiempos
y de retozo en retozo
quisieron amarrar mis alas
pretendieron aquietar mi vida
y como estrategia en la euforia
firme un papel tres veces
y otras tantas volví a volar
mas el alma no la tocan
para que no me puedan lastimar.
jure no escribir más poesía
porque con ella habla mi alma
y nadie deber saber si vivo
si muero o si solo transito
para que me vean pasar.
mas al punto una mañana
aparecieron tus ojos en el umbral
comenzaste sin saberlo
a destapar el crisol de mis años
y cuando mediaba el sol
hiciste estallar mi alma
tan muerta quieta y tranquila
que confundió todo
la noche con el día
la luna con el sol
y me devolviste mi poesía.
mas todo lo que comienza termina
y el tren del olvido está por llegar
por dejarme en el punto final
donde la historia comienza
donde el sueño termina
y el alma languidece
con mucho más dolor que ayer.
que pasara mañana no lo se
deberé enterrar el alma
acallar para siempre su verso
soportar el cobro de la vida
es justo
por la enseñanza recibida
son interrogantes del tiempo
que no puedo responder
pero ya no sueño,
ya no espero
las candilejas no se encenderán
no lo harán mañana
sino cuando resucite la esperanza
yo seguiré fiel a mi destino
con el alma libre como el viento
esperando a la vera del camino
el despertar de otro sentimiento.
a la izquierda de la razón
apartado de la tradición
en que quieran que se viva.
fui flor de la discordia
desde que recuerda el entendimiento
yo olvide; margine la memoria
para no envenenar el pensamiento.
siempre quise ser el primero
en cualquier lugar del camino
baje estrellas, me sentí lucero
y nunca logre diseñar mi destino
llego el tiempo de los amores
y con el garbo de príncipe encantado
me sentí perfecto, el fruto dorado
que de boca en boca dejaba sinsabores
mis amores siempre fueron clandestinos
tributo a lo difícil y a lo prohibido
cantos bellos nocturnos y divinos
que dan sensaciones que nunca has tenido.
vi lágrimas de mujer cuando partía
y como descendiente de un gitano
regalaba un costurero y una poesía
y alejaba el alma mientras podía.
cante a las ninfas que encontraba
a veces con respeto y otras atrevido
de algunas, a veces me enamoraba
pero sin perder nunca el sentido
caminaba tanto en mi fantasía
pero el alma nunca se empeño
quizás solo la vez primera
cuando alguien sin aviso llego
era la flor de la inocencia
pero con un me llevan, se escapó.
el alma la escondí para siempre
junto con todos sus versos
yo, como galán de esos tiempos
no debía por nada recordar
no había nada para que guardar
ni la luz de una mirada
ni el beso que te hizo vibrar.
y pasaron los tiempos
y de retozo en retozo
quisieron amarrar mis alas
pretendieron aquietar mi vida
y como estrategia en la euforia
firme un papel tres veces
y otras tantas volví a volar
mas el alma no la tocan
para que no me puedan lastimar.
jure no escribir más poesía
porque con ella habla mi alma
y nadie deber saber si vivo
si muero o si solo transito
para que me vean pasar.
mas al punto una mañana
aparecieron tus ojos en el umbral
comenzaste sin saberlo
a destapar el crisol de mis años
y cuando mediaba el sol
hiciste estallar mi alma
tan muerta quieta y tranquila
que confundió todo
la noche con el día
la luna con el sol
y me devolviste mi poesía.
mas todo lo que comienza termina
y el tren del olvido está por llegar
por dejarme en el punto final
donde la historia comienza
donde el sueño termina
y el alma languidece
con mucho más dolor que ayer.
que pasara mañana no lo se
deberé enterrar el alma
acallar para siempre su verso
soportar el cobro de la vida
es justo
por la enseñanza recibida
son interrogantes del tiempo
que no puedo responder
pero ya no sueño,
ya no espero
las candilejas no se encenderán
no lo harán mañana
sino cuando resucite la esperanza
yo seguiré fiel a mi destino
con el alma libre como el viento
esperando a la vera del camino
el despertar de otro sentimiento.