laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es mi compañera, vive conmigo.
comparte mi lecho y mi amanecer,
es triste lágrima que refleja mi mirada,
es frialdad de estación en mi almohada.
Mi soledad es cínica y ocurrente,
se ríe de mis sueños de volver amar.
sin tapujos hace notar su presencia,
sus mudas carcajadas aumentan mis ausencias.
Dolencia que adherida esta en mi epidermis,
adentrándose día a día en mi corazón.
infartándose minuto a minuto en su tormento,
sintiéndose más solo, conforme pasa el tiempo.
Mi soledad a veces es ruda, no tiene compasión.
sin la menor misericordia destroza del alma mía,
sentimientos que me atrevo a salvaguardar,
con la secreta esperanza, que puedan regresar.
Expectativa que la mantienen en constante bamboleo.
extraviándose mi cordura en su incesante oscilación,
permaneciendo juicio y espíritu a la deriva del amor,
ensombreciendo mi horizonte negándole, la agonía del sol.
Mi soledad merodea el paisaje de mi diario vivir,
su presencia aborta todo intento de ser feliz.
clausurando mis sueños de bienaventuranza,
viviendo de viejas quimeras... en lontananza.
Ella se muestra renuente aceptar mi rechazo.
entre las sombras hurga en mis desamparos,
saturando mis vacíos con su cruel risotada,
eternizando su presencia, asfixiándome en sus brazos.
Mi soledad pretende ser buena y diligente,
enseñándome mis mentiras y verdades.
engañando mi alma, al decirle que pronte será amada,
despertando mi soledad inundada de oquedades.
comparte mi lecho y mi amanecer,
es triste lágrima que refleja mi mirada,
es frialdad de estación en mi almohada.
Mi soledad es cínica y ocurrente,
se ríe de mis sueños de volver amar.
sin tapujos hace notar su presencia,
sus mudas carcajadas aumentan mis ausencias.
Dolencia que adherida esta en mi epidermis,
adentrándose día a día en mi corazón.
infartándose minuto a minuto en su tormento,
sintiéndose más solo, conforme pasa el tiempo.
Mi soledad a veces es ruda, no tiene compasión.
sin la menor misericordia destroza del alma mía,
sentimientos que me atrevo a salvaguardar,
con la secreta esperanza, que puedan regresar.
Expectativa que la mantienen en constante bamboleo.
extraviándose mi cordura en su incesante oscilación,
permaneciendo juicio y espíritu a la deriva del amor,
ensombreciendo mi horizonte negándole, la agonía del sol.
Mi soledad merodea el paisaje de mi diario vivir,
su presencia aborta todo intento de ser feliz.
clausurando mis sueños de bienaventuranza,
viviendo de viejas quimeras... en lontananza.
Ella se muestra renuente aceptar mi rechazo.
entre las sombras hurga en mis desamparos,
saturando mis vacíos con su cruel risotada,
eternizando su presencia, asfixiándome en sus brazos.
Mi soledad pretende ser buena y diligente,
enseñándome mis mentiras y verdades.
engañando mi alma, al decirle que pronte será amada,
despertando mi soledad inundada de oquedades.