dark-maiden
Poeta fiel al portal
No soy nada para ti, hasta que la soledad te abraza.
Cuando ahuyento tu soledad y te dejo probar la amistad que nunca he sentido, mis defectos hacen que mi esfuerzo haya sido en vano.
A partir de tus rechazos relucen mis conclusiones.
En todo este tiempo me has hecho ver que un matrimonio concertado está atado con las mismas cadenas que una amistad por compromiso.
¿Cómo puede la amistad entender de tradiciones?
Los sucesos reales me hacen desconfiar del diccionario, y, su facilidad de palabra para arreglar el conocimiento.
Si la confianza y el cariño de una amistad hacen que las raíces perduren por la eternidad:
¿Cómo puede una leve brisa tambalear y quebrar lo que tanto ha costado forjar?
Hay tantas cosas que me dan miedo averiguar, porque la verdad es lo que juzga la balanza.
Tengo miedo de ser engañada.
¿Cómo puedo encontrar una explicación en la pregunta?
Si desconfio no saldré del abismo, pero ahora que he puesto toda mi confianza me veo cayendo de bruces desde la cima que tanto deseé alcanzar.
Y ahora que la tengo, no tengo más remedio que rogarle y suplicarle a la soledad.
Cuando ahuyento tu soledad y te dejo probar la amistad que nunca he sentido, mis defectos hacen que mi esfuerzo haya sido en vano.
A partir de tus rechazos relucen mis conclusiones.
En todo este tiempo me has hecho ver que un matrimonio concertado está atado con las mismas cadenas que una amistad por compromiso.
¿Cómo puede la amistad entender de tradiciones?
Los sucesos reales me hacen desconfiar del diccionario, y, su facilidad de palabra para arreglar el conocimiento.
Si la confianza y el cariño de una amistad hacen que las raíces perduren por la eternidad:
¿Cómo puede una leve brisa tambalear y quebrar lo que tanto ha costado forjar?
Hay tantas cosas que me dan miedo averiguar, porque la verdad es lo que juzga la balanza.
Tengo miedo de ser engañada.
¿Cómo puedo encontrar una explicación en la pregunta?
Si desconfio no saldré del abismo, pero ahora que he puesto toda mi confianza me veo cayendo de bruces desde la cima que tanto deseé alcanzar.
Y ahora que la tengo, no tengo más remedio que rogarle y suplicarle a la soledad.