jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
todos esos putos miedos que alguna vez tuve
miedo a que mi madre muriera
y me dejara solo en el mundo y desamparado
yo tan chico y pendejo y poeta
no sabía ni limpiarme el culo
miedo a la oscuridad
a la sombra que se adensaba en los rincones
del cuarto de techo alto donde dormía
en aquella casona en una solitaria calle junto al río en ayutla
recuerdo que metía la cabeza bajo las cobijas
y rezaba a dios para que se hiciera pronto de día
aun sabiendo que el hijo de puta nunca me haría caso
miedo a morir vírgen
y perder la oportunidad de saber qué se sentía
meter esa molesta cosa dentro de una mujer
así no fuese más que joaquina
que venía cada dos días y ayudaba a mi madre
una muchachita escuálida y callada
cuando agarró confianza se metió en mi cama
y después no quería salirse ya de allí
luego pasaron los años
a los 16 me empezaron a dar otros miedos
miedos que antes no imaginaba
miedos relacionados con mi anatomía
el tamaño de mi verga
la forma de mi nariz
los granos en mi cara
miedo a que se me secaran los huevos
de tanta puñeta que me hacía
a quedarme idiota por lo mismo
a dejar de crecer por lo mismo
casi cada día un nuevo miedo
a lo que murmuraban de mí los parientes
a que mis amigos pensaran que era puto
a que apareciera un día mi padre y matara a mi madre
por haberse puesto a vivir con otro cabrón
después de 10 años de haber pasado sus mejores años
viendo su cara amargarse en el espejo
miedo a ir con las putas
que se convirtió luego en miedo a no poder juntar
el suficiente dinero para ir con ellas cada sábado
y más tarde a enamorarme de una
y no poder evitar ponerme a vivir con ella
y terminar como bukoski
que vivió 10 años con aquella jane
que después de morirse lo dejó hundido
miedos que ya ni recuerdo
tal vez simples temores pasajeros
padecidos durante cortos viajes en autobús
o en el curso de alguna madrugada insomne
miedo a la pérdida de las neuronas
propiciada por la irrupción al final de mi adolescencia
de un galopante alcoholismo que paradójicamente
me ayudó al principio a sobrellevar mi costal de miedos
miedo a terminar alcohólico
a morir de cirrosis
a morir de un coma etílico
o a que el coma etílico me dejara medio idiota
reducido a vegetal en algún jodido frenopático
miedo a que ninguna mujer me quisiera
mientras aún era joven y bello y mis ojos brillaban
y después tener por ello que quedarme
con la más fea o la más gorda o la más puta
miedo cuando me enamoré de ella
de la más fea
que además era gorda y resultó medio puta
y me tuvo agarrado de los huevos durante 15 años
y me tuvo pegado a la botella durante 15 años
y otros 6 que ya pasaron desde la fecha
cuando me abandonó esa perra y se largó
con uno más viejo y más borracho y pendejo que yo
uno que además la golpeaba
y al final terminó matándola
miedo al vacío que se abrió en mi vida al llegar a los 40
atroz y devastador sentimiento que un día me llevó
a meterme en la bañera y cortarme las venas
los doctores del hospital dijeron que me quedé
a 300 mililitros de conseguirlo
miedo a saber que en el fondo de mí subsistirá
ya para siempre la nostalgia de volver a intentarlo
a saber que cualquier día de estos tengo que volver a intentarlo
a saber que lo más seguro es que consiga tener éxito
y pueda por fin darle por el culo a todos esos malditos miedos
que durante tantos años fueron acribillando el tejido de mi vida
hasta dejarlo convertido en un jodido colador
y a mí en el campeón de los miedosos del siglo xx
Última edición: