NiñaSanctuary
Poeta adicto al portal
He sido buena contigo, lo sabes.
He esperado, he resistido.
¡Hasta he rezado por ti!
Ó... por tu sombra.
He sonreído, a tu presencia.
He respondido, a tu elocuencia.
He deglutido saliva, tomado valor,
enterrado el temor y dado
ese salto mortal
hacia ti,
esperando respuesta.
Me has importado más que el perdón.
Por ti, he ignorado moral y religión;
y te he seguido, sigilosa,
sin obstruir tu camino.
Te he admirado, día a día,
en silencio, así el destino.
¿Y qué he obtenido?
Tan sólo migajas y sobras
de tu atención.
No se supone que así deba ser.
No se supone que deba ceder.
El corazón se hace duro, a veces,
cuando tiene que ser,
y como he sido buena
y tú no lo has sido tanto,
ahora es momento de comprender
que si hay silencio en mis labios,
que si hay distancia, en mis pasos
es porque el alma se ha revelado
a las sobras de tu querer.
Al extrañar, mis ojos suplicándote,
mi lengua alrededor de ti, degustándote,
acuérdate, también, de los días y las noches
en las que simplemente me olvidaste;
los mensajes y cumplidos que ignoraste
y las lágrimas que para entonces, no pudiste ver.
Y trata de no enloquecer,
cuando yo ya no regrese,
cuando sientas calar ese enorme vacío
que yo quise, pero no me dejaste,
de tu alma remover.
Última edición: