Hejaran
Poeta asiduo al portal
Mil veces increíble
Va el ciego manejando su bastón con maestría.
Al voltear una calle, se estrella con una persona.
-Discúlpeme señor, no tuve en cuenta que llegaba a la esquina, pues no soy de esta ciudad.
-No me diga señor, que aunque sea ciega sigo siendo mujer.
-Qué pena; nuevamente le pido disculpas pero, esto de estrellarse dos ciegos no es del todo casual.
-¿Porque lo dice señor, era que me estaba esperando?
-No preciosa dama, tal vez el señor quiso que esto sucediera, no te esperaba; entre otras cosas mi nombre es Pablo, Pablo el ciego.
-El mío es Marina, soy invidente, pero no me considero ciega.
-¿Tienes alguna luz que te guíe?:
-No, mi oscuridad es total, solo me guía este bastón y la mano del señor que me acompaña.
-¿Dime Marina donde vives?
-Aquí a tres cuadras
-¿Y tú?
-Yo acabo de llegar de Antioquia, soy paisa y me vine para esta ciudad porque me dicen que está progresando y tiene buen transporte y eso para mi es de mucha importancia.
-¿Por qué?; ¿es que no te sabes orientar?
-Claro que me sé orientar; también se leer y escribir y pienso conseguir aquí un cupo en la universidad; ya tengo una beca aprobada por el gobierno de mi ciudad.
-¡Qué maravilla y que piensas estudiar!
-Me encanta la psicología, ya hice de esta carrera tres semestres en mi ciudad, pero los médicos me recomendaron cambiar de clima y aquí estoy.
-Y ahora. ¿Adónde vas?
-Busco a una señora comunicadora social y me indicaron este barrio; la señora se llama¨
El ciego busco un papel en su bolsillo y complementó:
La señora se llama Marina Restrepo y su madre me recomendó que ella me podía colaborar para ser aprobado en la universidad, puesto que no hay sino un solo cupo y seis candidatos, pero la mayoría de ellos no domina el braille y a duras penas se saben firmar.
-Bueno pablo, vamos a darnos la mano porque tengo una sorpresa para ti, acércate.
Pablo estiro el brazo y Marina le tomo la mano; sin soltarlo se la estrecho y le dijo:
-Pablo te presento a Marina Restrepo yo soy la persona que buscas.
-Entonces ha sido el señor quien concertó este encuentro; te invito a que hinquemos la rodilla y así como tenemos nuestras manos enlazadas le demos gracias; Él es nuestro Dios la persona que todo lo puede.
Después de conocerse Marina y Pablo se casaron en la basílica de Buga donde le había solicitado al Señor de los Milagros les diera una compañera para seguir la vida, y así les llego la felicidad.
DERECHOS RESERVADOS. HEJARAN
Va el ciego manejando su bastón con maestría.
Al voltear una calle, se estrella con una persona.
-Discúlpeme señor, no tuve en cuenta que llegaba a la esquina, pues no soy de esta ciudad.
-No me diga señor, que aunque sea ciega sigo siendo mujer.
-Qué pena; nuevamente le pido disculpas pero, esto de estrellarse dos ciegos no es del todo casual.
-¿Porque lo dice señor, era que me estaba esperando?
-No preciosa dama, tal vez el señor quiso que esto sucediera, no te esperaba; entre otras cosas mi nombre es Pablo, Pablo el ciego.
-El mío es Marina, soy invidente, pero no me considero ciega.
-¿Tienes alguna luz que te guíe?:
-No, mi oscuridad es total, solo me guía este bastón y la mano del señor que me acompaña.
-¿Dime Marina donde vives?
-Aquí a tres cuadras
-¿Y tú?
-Yo acabo de llegar de Antioquia, soy paisa y me vine para esta ciudad porque me dicen que está progresando y tiene buen transporte y eso para mi es de mucha importancia.
-¿Por qué?; ¿es que no te sabes orientar?
-Claro que me sé orientar; también se leer y escribir y pienso conseguir aquí un cupo en la universidad; ya tengo una beca aprobada por el gobierno de mi ciudad.
-¡Qué maravilla y que piensas estudiar!
-Me encanta la psicología, ya hice de esta carrera tres semestres en mi ciudad, pero los médicos me recomendaron cambiar de clima y aquí estoy.
-Y ahora. ¿Adónde vas?
-Busco a una señora comunicadora social y me indicaron este barrio; la señora se llama¨
El ciego busco un papel en su bolsillo y complementó:
La señora se llama Marina Restrepo y su madre me recomendó que ella me podía colaborar para ser aprobado en la universidad, puesto que no hay sino un solo cupo y seis candidatos, pero la mayoría de ellos no domina el braille y a duras penas se saben firmar.
-Bueno pablo, vamos a darnos la mano porque tengo una sorpresa para ti, acércate.
Pablo estiro el brazo y Marina le tomo la mano; sin soltarlo se la estrecho y le dijo:
-Pablo te presento a Marina Restrepo yo soy la persona que buscas.
-Entonces ha sido el señor quien concertó este encuentro; te invito a que hinquemos la rodilla y así como tenemos nuestras manos enlazadas le demos gracias; Él es nuestro Dios la persona que todo lo puede.
Después de conocerse Marina y Pablo se casaron en la basílica de Buga donde le había solicitado al Señor de los Milagros les diera una compañera para seguir la vida, y así les llego la felicidad.
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