Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
MIRADA PERDIDA
El trono del embote en la imberbe canícula,
tus orillas de lunes y lúpulos anhelos
alfa de mis regueros, delta de mi retícula
y de rúnicos versos, Stradivarius chelos,
souvenires efímeros. Cada micropartícula,
cada átomo vibra, porque me nacen cielos
de lágrimas sin rumbo, nubes en tu cutícula
-quizá-, quetzales, cisnes, plumas en guardapelos.
Joyas sin un mañana -quizá-, quizá te vea
en los ojos de un sátrapa, o en manos de un sultán,
palacios sin palabras para quien las desea,
mi silencio y nostalgia, estación de harmatán,
el mar ya se sacude a fin de que no lea
lo que tus besos borran, borraron, borrarán.