Lírico.
Exp..
Miré los restos de la mente mía
Miré los restos de la mente mía,
si un día rotos, hoy ya calcinados,
de su materia gris desconectados
y rodando por huecos de agonía.
Traté de reanimar cuanto podía
pero sin conseguir que mis tarados
puentes entre neuronas, derrumbados,
lograran redimirse en tal porfía.
Busqué en el nuevo día alguna forma
de someterme al fin a estricta norma
-solo Dios sabe cuánto mono tengo-.
Luché, sufrí, clamé, escribí el gimiente
relato de este escombro impertinente
con pinta de soneto en que me vengo.
Miré los restos de la mente mía,
si un día rotos, hoy ya calcinados,
de su materia gris desconectados
y rodando por huecos de agonía.
Traté de reanimar cuanto podía
pero sin conseguir que mis tarados
puentes entre neuronas, derrumbados,
lograran redimirse en tal porfía.
Busqué en el nuevo día alguna forma
de someterme al fin a estricta norma
-solo Dios sabe cuánto mono tengo-.
Luché, sufrí, clamé, escribí el gimiente
relato de este escombro impertinente
con pinta de soneto en que me vengo.