mauriciocilurzo
Poeta recién llegado
Mis manos
Ahora que mis manos alzan la primavera,
no necesito manos como las que se defienden,
tampoco manos como las que toman.
Ya no quiero las manos que arrasan, ya no;
no necesito manos de plegaria,
no necesito manos que golpean.
Quiero manos como las que ofrecen;
Manos que se convierten en alas.
Manos como las que se alzan al cielo,
manos francas, como las que me acarician.
Manos hábiles, capaces de seguir el contorno de tú boca,
leales como las ruedas de un tren sobre sus rieles.
Manos como las que se posan sobre la cabeza del arrepentido.
Ahora que mis manos alzan la primavera,
no necesito manos como las que se defienden,
tampoco manos como las que toman.
Ya no quiero las manos que arrasan, ya no;
no necesito manos de plegaria,
no necesito manos que golpean.
Quiero manos como las que ofrecen;
Manos que se convierten en alas.
Manos como las que se alzan al cielo,
manos francas, como las que me acarician.
Manos hábiles, capaces de seguir el contorno de tú boca,
leales como las ruedas de un tren sobre sus rieles.
Manos como las que se posan sobre la cabeza del arrepentido.
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