José Manuel C. Figueroa
Poeta recién llegado
Benditas las noches en que te sueño,
donde todo es perfecto, todo es benigno.
Andante al alba sin encontrar camino,
gris es mi esperanza ajena a tu desdeño.
La noche sobria poco a poco desvanece,
madrugada húmeda con tan fría neblina,
con su rocío moja un nido de golondrina,
empapa el alma que secarse no merece.
Malditas las noches en que te pienso,
desdichados momentos que sin soñarte,
envejece mi alma de tanto amarte,
agudizan mis penas con un sin fin intenso.
Bendito el día que presto anochece,
una certera corazonada me avisa
que soñaré contigo, la piel me eriza,
la noche es larga, no amanece.
donde todo es perfecto, todo es benigno.
Andante al alba sin encontrar camino,
gris es mi esperanza ajena a tu desdeño.
La noche sobria poco a poco desvanece,
madrugada húmeda con tan fría neblina,
con su rocío moja un nido de golondrina,
empapa el alma que secarse no merece.
Malditas las noches en que te pienso,
desdichados momentos que sin soñarte,
envejece mi alma de tanto amarte,
agudizan mis penas con un sin fin intenso.
Bendito el día que presto anochece,
una certera corazonada me avisa
que soñaré contigo, la piel me eriza,
la noche es larga, no amanece.