alexjor
Poeta recién llegado
A tientas busqué tu místico nombre
sobre los muros de cristal,
a tientas busqué tus labios
sobre los oráculos
que dibujaste en mi piel,
pequeños signos de amor
tenues rastros de perfume
de mujer en mis versos.
A la orilla de la infinidad
anhelé ser un ángel,
anhelé ser el consuelo de tu alma
en la tempestad del tiempo,
corrí hacia la eternidad
sobre el bosque de los deseos,
con las de seda – con labios de esperanza.
Crucé la luz y la oscuridad
la tierra y el mar,
estuve en el crepúsculo de un hechizo
estuve en la galería del tiempo
implorando al sol, poderte besar,
sobre el bosque del perder
estuve sentado a la orilla de la infinidad
dibujando tu cuerpo semidesnudo.
Antes de tres lunas volveré
antes de tres inviernos
estaré en tu templo – en tu reino,
sentí tu piel en la piel
de una gota,
y en cada noche dancé con el deseo
que se aferra al alba.
Eres mi luz en la oscuridad
mística rosa
con nombre divino,
¡diosa o mortal!,
dame de tu juventud – de tu belleza,
¡diosa o mortal¡
en mi piel habita tu aroma
la esencia de tus años,
estaré contigo antes de la primavera
estaré en el río de amanecer
mística diosa
con nombre divino.
sobre los muros de cristal,
a tientas busqué tus labios
sobre los oráculos
que dibujaste en mi piel,
pequeños signos de amor
tenues rastros de perfume
de mujer en mis versos.
A la orilla de la infinidad
anhelé ser un ángel,
anhelé ser el consuelo de tu alma
en la tempestad del tiempo,
corrí hacia la eternidad
sobre el bosque de los deseos,
con las de seda – con labios de esperanza.
Crucé la luz y la oscuridad
la tierra y el mar,
estuve en el crepúsculo de un hechizo
estuve en la galería del tiempo
implorando al sol, poderte besar,
sobre el bosque del perder
estuve sentado a la orilla de la infinidad
dibujando tu cuerpo semidesnudo.
Antes de tres lunas volveré
antes de tres inviernos
estaré en tu templo – en tu reino,
sentí tu piel en la piel
de una gota,
y en cada noche dancé con el deseo
que se aferra al alba.
Eres mi luz en la oscuridad
mística rosa
con nombre divino,
¡diosa o mortal!,
dame de tu juventud – de tu belleza,
¡diosa o mortal¡
en mi piel habita tu aroma
la esencia de tus años,
estaré contigo antes de la primavera
estaré en el río de amanecer
mística diosa
con nombre divino.
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