En infinidad de ocasiones he tratado de plasmar en un papel, lo que siento cuando, sentada en mi trono de arena, miro al horizonte del Mediterráneo. Lo intenté incluso con un poema, pero no fuí capaz de expresar lo que de verdad sentía. Hoy, tú, con este relato le has puesto letras a mis sentimientos.
Gracias.
Un beso