guillermo rasta
Poeta fiel al portal
Sentía que debía poner todas mis letras
y mis más recónditas apariencias,
para escribirle aun simple carta a mi pueblo querido,
desde los andes, hasta la selva
pego el grito de libertad,
y que otra vez no nos la vuelvan a manchar,
pues mi deber será tirar todas mis letras,
aunque las miles no sean tan buenas;
protegeré a mi tierra
con sudor y lágrimas,
no caeré ante el miedo ni ante la adversidad del futuro compuesto,
te alcanzaremos gloria,
porque el rumbo nos lo ha propuesto..
Ciento noventa y dos años pasaron
sin librarnos aun de muchas cosas,
odio!
amigos míos, libremonos del odio que tanto mal nos hace,
no nos permite cambiar
y ese cambio constante no nos deja evolucionar;
racismo
pues mi color ha sido testigo del mejor castigo
en la historia de este país,
manteniendonos todos como hijos divididos,
sin pena ni gloria,
nos decimos negros
y es nuestra alma algo la que tiene mucho del color negro...
Ahora es que vienen con el cuento de querer cambiar,
si hace veinte años lo hicieron!
y se les volteó la torta sin comer tanto cuento,
ahora es que quieren salir a las calles,
tanta madre y los hijos que la adoran,
tan padre
y sin nadie que le ladre...
y mis más recónditas apariencias,
para escribirle aun simple carta a mi pueblo querido,
desde los andes, hasta la selva
pego el grito de libertad,
y que otra vez no nos la vuelvan a manchar,
pues mi deber será tirar todas mis letras,
aunque las miles no sean tan buenas;
protegeré a mi tierra
con sudor y lágrimas,
no caeré ante el miedo ni ante la adversidad del futuro compuesto,
te alcanzaremos gloria,
porque el rumbo nos lo ha propuesto..
Ciento noventa y dos años pasaron
sin librarnos aun de muchas cosas,
odio!
amigos míos, libremonos del odio que tanto mal nos hace,
no nos permite cambiar
y ese cambio constante no nos deja evolucionar;
racismo
pues mi color ha sido testigo del mejor castigo
en la historia de este país,
manteniendonos todos como hijos divididos,
sin pena ni gloria,
nos decimos negros
y es nuestra alma algo la que tiene mucho del color negro...
Ahora es que vienen con el cuento de querer cambiar,
si hace veinte años lo hicieron!
y se les volteó la torta sin comer tanto cuento,
ahora es que quieren salir a las calles,
tanta madre y los hijos que la adoran,
tan padre
y sin nadie que le ladre...