Ave Gar
Poeta recién llegado
Cómo pueden tus ojos
nunca perder su brillo,
y gritar sin voz
pidiendo ser vistos siempre.
Tus cejas finas, delgadas
como hebras bronce
queriendo ser tejidas
sin perder la forma que
tienen y no quieren.
2
Habían
otros ojos viendo
y caían
los besos.
Y volaban
los besos.
Yo no estaba cerca
sin ojos que me viesen,
sin brillo
para yo deslumbrar,
sin besos a mí dirigidos.
Son otros
los rostros
cargados
de brillo, de luz
y cien besos.
3
Todos los sueños
los tomé,
apretados en el puño derecho
combinándose y perdiéndose
en olvido.
Tirándose
a la basura.
Sacudiendo
los restos
y el poco polvo.
Grita para mi aire,
tormenta de mediodía,
llora para mi rostro,
y vuela en vano.
Sacude toda quimera.
nunca perder su brillo,
y gritar sin voz
pidiendo ser vistos siempre.
Tus cejas finas, delgadas
como hebras bronce
queriendo ser tejidas
sin perder la forma que
tienen y no quieren.
2
Habían
otros ojos viendo
y caían
los besos.
Y volaban
los besos.
Yo no estaba cerca
sin ojos que me viesen,
sin brillo
para yo deslumbrar,
sin besos a mí dirigidos.
Son otros
los rostros
cargados
de brillo, de luz
y cien besos.
3
Todos los sueños
los tomé,
apretados en el puño derecho
combinándose y perdiéndose
en olvido.
Tirándose
a la basura.
Sacudiendo
los restos
y el poco polvo.
Grita para mi aire,
tormenta de mediodía,
llora para mi rostro,
y vuela en vano.
Sacude toda quimera.
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