Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
En empedrada calle la carreta avanza
equinos tiran y rechinan insolentes
va en ella una mujer de piel alabastrina
bata blanca, cabello de oro y faz doliente
.
A lo largo del trayecto la plebe arremolina
lanzando insultos, improperios y atropellos
a la mujer que el tribunal regente ajusticiara
y al sol de mediodía recibirá muerte segura
.
Presta y con soltura asciende los peldaños
hasta la plataforma que su verdugo espera
persigna, mira al cielo colocando el cuello
al terrible bloque del endiablado invento
.
Una campana tañe triste al meridiano
en fúnebre gemido la guillotina cae certera
cercenando el albo y fino cuello de su talle,
de Maria Antonieta reina de Versalles
.
RRegis
equinos tiran y rechinan insolentes
va en ella una mujer de piel alabastrina
bata blanca, cabello de oro y faz doliente
.
A lo largo del trayecto la plebe arremolina
lanzando insultos, improperios y atropellos
a la mujer que el tribunal regente ajusticiara
y al sol de mediodía recibirá muerte segura
.
Presta y con soltura asciende los peldaños
hasta la plataforma que su verdugo espera
persigna, mira al cielo colocando el cuello
al terrible bloque del endiablado invento
.
Una campana tañe triste al meridiano
en fúnebre gemido la guillotina cae certera
cercenando el albo y fino cuello de su talle,
de Maria Antonieta reina de Versalles
.
RRegis