jorgeluis
Poeta fiel al portal
MUNDO CRUEL
No eras precisamente
aquello que soñaste
siendo imberbe,
ni seguiste la vocación
de ninguno de tus parientes,
para ellos, sin serlo,
sólo eras la sombra
de un delincuente.
De un día para otro
llegaron los dieciocho
y, después los veinte,
independiente ya
a tu suerte,
con el tiempo girando
en torno a esa chica
de mechas verdes
del instituto, que conociste
un jueves de esos
de litrona y mazo gente.
Pasó la fama
y, los místicos porretes
ya con veintisiete,
y sin vergüenza alguna
te despide el jefe,
ese hombre bajito
y de mala leche,
con cara de estreñido
cuando va en el coche.
Y no sabes que pensar
ni que hacer,
hace un mes me decías
que te querías casar
y tener un churumbel,
pero apenas tienes
para comer;
jurando a los cuatro vientos
que pronto todo irá bien,
echando una mirada asesina
al tapete de los días
que no debieron nacer.
A punto de estar
con una mano delante
y otra detrás,
uno más de esa generación
que aspiraba a todo
cuando las cosas
no iban tan mal.
Con los de siempre
metiendo el pie fuerte
para que trabajes
casi gratis en cualquier parte,
tratándote como a un
irresponsable;
sigue adelante,
no te desesperes
por injusta que se muestre
la ley de la vida,
en la que a veces pierdes
y vuelves a perder.
Y no sabes que hacer,
hace un mes me decías
que te querías casar
y tener un churumbel,
pero apenas tienes
para comer;
jurando a los cuatro vientos
que pronto todo irá bien,
echando una mirada asesina
al tapete de los días
que no debieron nacer,
gritando mundo cruel.
No eras precisamente
aquello que soñaste
siendo imberbe,
ni seguiste la vocación
de ninguno de tus parientes,
para ellos, sin serlo,
sólo eras la sombra
de un delincuente.
De un día para otro
llegaron los dieciocho
y, después los veinte,
independiente ya
a tu suerte,
con el tiempo girando
en torno a esa chica
de mechas verdes
del instituto, que conociste
un jueves de esos
de litrona y mazo gente.
Pasó la fama
y, los místicos porretes
ya con veintisiete,
y sin vergüenza alguna
te despide el jefe,
ese hombre bajito
y de mala leche,
con cara de estreñido
cuando va en el coche.
Y no sabes que pensar
ni que hacer,
hace un mes me decías
que te querías casar
y tener un churumbel,
pero apenas tienes
para comer;
jurando a los cuatro vientos
que pronto todo irá bien,
echando una mirada asesina
al tapete de los días
que no debieron nacer.
A punto de estar
con una mano delante
y otra detrás,
uno más de esa generación
que aspiraba a todo
cuando las cosas
no iban tan mal.
Con los de siempre
metiendo el pie fuerte
para que trabajes
casi gratis en cualquier parte,
tratándote como a un
irresponsable;
sigue adelante,
no te desesperes
por injusta que se muestre
la ley de la vida,
en la que a veces pierdes
y vuelves a perder.
Y no sabes que hacer,
hace un mes me decías
que te querías casar
y tener un churumbel,
pero apenas tienes
para comer;
jurando a los cuatro vientos
que pronto todo irá bien,
echando una mirada asesina
al tapete de los días
que no debieron nacer,
gritando mundo cruel.