Nommo
Poeta veterano en el portal
Tiro monedas a la fuente,
para volver algún día, a Roma.
Me doy la vuelta y las lanzo alegremente.
Cara y cruz, al viento. De frente, o de espaldas.
Así, la bandera española es roji-gualda.
Pues tanto monta, monta tanto,
Ysabel como Fernando.
Y tú, ¿ Tienes ojos en el cogote ?
O usted, que presume de machote,
¿ Sostiene su paquete prometedor,
en calzones hechos de lana y cuero ?
Pues Federico García Lorca
nació en Fuente Vaqueros.
Y quién vale más, ¿ D´Artacán,
o los tres mosqueperros ?
Un ten con ten; un toma y daca.
Ya que ser es hacer, según Sócrates.
Y si puedes soñarlo, puedes hacerlo,
como enunció Walt Disney.
Luego por tanto, si quieres aprender,
enseña; decía Cicerón, en Roma.
Modestamente, encandilo a los artistas.
Entre candilejas, o pequeñas luminarias.
Pero sé que todo cabe en una sola fuente,
junto al Mar Mediterráneo.
Soy forastero, sí, pero entiendo el latín.
Pues saboreo el chocolate espeso,
Paladín a la taza, instantáneo.
Chocolatina, latina y chocolatín.
Bollycao es la merienda de una pieza.
Armé el Puzzle o rompecabezas,
ensamblando mi vida, pues supe,
hace tres meses, que el cuerpo humano
es un templo, cuyas ventanas son los ojos.
Me los lavo con una poción mágica.
para volver algún día, a Roma.
Me doy la vuelta y las lanzo alegremente.
Cara y cruz, al viento. De frente, o de espaldas.
Así, la bandera española es roji-gualda.
Pues tanto monta, monta tanto,
Ysabel como Fernando.
Y tú, ¿ Tienes ojos en el cogote ?
O usted, que presume de machote,
¿ Sostiene su paquete prometedor,
en calzones hechos de lana y cuero ?
Pues Federico García Lorca
nació en Fuente Vaqueros.
Y quién vale más, ¿ D´Artacán,
o los tres mosqueperros ?
Un ten con ten; un toma y daca.
Ya que ser es hacer, según Sócrates.
Y si puedes soñarlo, puedes hacerlo,
como enunció Walt Disney.
Luego por tanto, si quieres aprender,
enseña; decía Cicerón, en Roma.
Modestamente, encandilo a los artistas.
Entre candilejas, o pequeñas luminarias.
Pero sé que todo cabe en una sola fuente,
junto al Mar Mediterráneo.
Soy forastero, sí, pero entiendo el latín.
Pues saboreo el chocolate espeso,
Paladín a la taza, instantáneo.
Chocolatina, latina y chocolatín.
Bollycao es la merienda de una pieza.
Armé el Puzzle o rompecabezas,
ensamblando mi vida, pues supe,
hace tres meses, que el cuerpo humano
es un templo, cuyas ventanas son los ojos.
Me los lavo con una poción mágica.
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