hugui
Poeta recién llegado
Reposaba yo tranquilo cuando,
en la profundidad de mi sueño,
un demonio irrumpió, inquiridor:
¿por qué te escapas del mundo de la lucha
y te refugias en la poesía?
Quebrantó mis alas su pregunta,
pero nuevos vientos soplaron,
y un ángel, al aparecer, así me habló:
no lo escuches,
la gente se refugia en el mundo de la lucha
para escapar de la poesía.
Retoñaban mis alas cuando alguien asomó,
un tercero, dueño de una larga barba blanca,
y al tomarme en su regazo,
no me dijo nada, mas lo supe todo.
Y luego, al quebrarse el viaje,
volé de regreso al mundo, con mis alas restauradas
por aquel hombre de rostro barbado, que me enseñó:
que nadie escapaba de nada,
que cada cual era habitante de su mundo familiar.
Y dispuesto quedé para mi lucha
... poética.
en la profundidad de mi sueño,
un demonio irrumpió, inquiridor:
¿por qué te escapas del mundo de la lucha
y te refugias en la poesía?
Quebrantó mis alas su pregunta,
pero nuevos vientos soplaron,
y un ángel, al aparecer, así me habló:
no lo escuches,
la gente se refugia en el mundo de la lucha
para escapar de la poesía.
Retoñaban mis alas cuando alguien asomó,
un tercero, dueño de una larga barba blanca,
y al tomarme en su regazo,
no me dijo nada, mas lo supe todo.
Y luego, al quebrarse el viaje,
volé de regreso al mundo, con mis alas restauradas
por aquel hombre de rostro barbado, que me enseñó:
que nadie escapaba de nada,
que cada cual era habitante de su mundo familiar.
Y dispuesto quedé para mi lucha
... poética.
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